Ante el riesgo de fiebre amarilla, Boyacá fortalece acciones de vacunación y prevención.

Ante la emergencia sanitaria declarada en Colombia por la fiebre amarilla, la Gobernación de Boyacá, a través de la Secretaría de Salud departamental, reforzó el llamado a alcaldes, entidades prestadoras de salud, EPS y ciudadanía para intensificar las acciones de prevención, vigilancia y vacunación que permitan proteger a la población y evitar la aparición de casos en el territorio boyacense.

La alerta se mantiene debido a la circulación activa del virus en diferentes regiones del país y a la presencia de casos humanos asociados a esta enfermedad, situación que motivó la declaratoria de emergencia sanitaria nacional mediante la Resolución 691 de 2025.

De acuerdo con el análisis realizado por la Secretaría de Salud de Boyacá, con base en la información reportada al sistema PAIWEB con corte al 30 de abril de 2026, varios municipios aún presentan coberturas de vacunación inferiores a la meta nacional del 95 %, lo que incrementa la vulnerabilidad de la población frente a posibles contagios.

Sandra Antolínez Aunta, referente departamental del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), explicó que acelerar la vacunación es la principal herramienta para evitar la propagación de la enfermedad.

“La fiebre amarilla es una enfermedad prevenible mediante vacunación. En el contexto actual, cada municipio debe fortalecer sus estrategias para garantizar que la población susceptible acceda oportunamente al biológico y reducir el riesgo de transmisión”, afirmó la funcionaria.

La Secretaría recordó que, de acuerdo con los lineamientos del Ministerio de Salud y Protección Social, la vacuna contra la fiebre amarilla debe garantizarse a todas las personas susceptibles desde los 9 meses de edad en adelante, incluyendo a los mayores de 59 años.

Asimismo, reiteró que los alcaldes, como máximas autoridades sanitarias en sus municipios, tienen la responsabilidad de liderar acciones que permitan alcanzar coberturas superiores al 95 %, mediante jornadas masivas, estrategias extramurales y trabajo articulado con los diferentes sectores para llegar a toda la población.

Las autoridades también advirtieron que el inicio del receso escolar durante junio incrementará la movilidad de personas hacia distintas regiones del país, factor que podría favorecer la dispersión del virus y aumentar el riesgo de exposición para quienes no cuentan con la vacuna.

Por esta razón, se instó a los municipios a reforzar las medidas establecidas en la Circular Externa 009 de 2026, así como las estrategias de información, educación y comunicación dirigidas a viajeros y comunidades.

La Secretaría de Salud de Boyacá enfatizó en la necesidad de realizar seguimiento nominal a las personas con contraindicación médica para la vacunación o que hayan manifestado disentimiento informado. Esta labor permitirá identificar y caracterizar a la población susceptible, fortalecer las medidas de protección individual y colectiva, mantener una vigilancia epidemiológica activa, evaluar futuras posibilidades de inmunización cuando las condiciones médicas lo permitan y desarrollar procesos permanentes de acompañamiento y educación en salud.

Finalmente, la entidad de salud departamental recuerda que la vacunación sigue siendo la herramienta más efectiva para prevenir la fiebre amarilla. El llamado es a verificar el esquema de vacunación y acudir oportunamente a los puntos habilitados en cada municipio.