
Manuel Vicente Barrera Medina: un legado de liderazgo, compromiso y amor por Tunja
Durante 15 años lideró Veolia Aguas de Tunja y construyó una destacada trayectoria en el sector de los servicios públicos de Colombia y Panamá. Su partida deja un profundo vacío entre quienes encontraron en él no solamente a un gran gerente, sino también a un amigo, un maestro y un ser humano excepcional.
La historia de Veolia Aguas de Tunja está estrechamente ligada al nombre de Manuel Vicente Barrera Medina, un profesional que dedicó más de tres décadas de su vida al liderazgo empresarial, la gestión de servicios públicos y el fortalecimiento de organizaciones. Su fallecimiento representa una pérdida significativa para el sector y, especialmente, para quienes tuvieron el privilegio de compartir con él sus enseñanzas, su experiencia y su calidad humana.
Administrador de Empresas del Politécnico Grancolombiano, especialista en Finanzas Internacionales de la misma institución y en Alta Gerencia de la Universidad de los Andes, complementó su formación con el Programa de Alta Dirección Empresarial de INALDE en 2024. Su permanente interés por el conocimiento fue una de las características que acompañaron su ejercicio profesional.
Su trayectoria incluyó importantes responsabilidades en organizaciones como la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, Salud Total EPS, COMCAJA, Ciudad Limpia y SIGEMA, tanto en Colombia como en Panamá. También se desempeñó como director de Relaciones Institucionales de Veolia Colombia, director de Operaciones de Agua de Veolia Colombia–Panamá y gerente general de Aguas de Cartagena, Acuacar, entre 2022 y 2024.
Sin embargo, uno de los capítulos más significativos de su vida profesional lo escribió en Tunja, ciudad con la que construyó una relación especial desde su paso por Ciudad Limpia, entre 2001 y 2002, y a la que regresó en 2007 para asumir la Gerencia General de Veolia Aguas de Tunja.
Durante 15 años estuvo al frente de esta operación, liderando la prestación de los servicios de acueducto y alcantarillado, acompañando los desafíos de una ciudad en crecimiento y consolidando relaciones de confianza con trabajadores, instituciones y diferentes actores de la comunidad.
Su compromiso con el desarrollo regional también se reflejó en su participación en juntas directivas de organizaciones como la Cámara de Comercio de Tunja, Camacol, Andesco y la Corporación Propósito Boyacá, entre otras.
Pero más allá de sus títulos, responsabilidades y logros profesionales, quienes compartieron con él recuerdan especialmente al ser humano. Al doctor Manuel que siempre tenía tiempo para escuchar, que compartía generosamente sus conocimientos, que encontraba las palabras adecuadas para orientar y que hizo de sus compañeros una verdadera familia.
Su paciencia, cercanía, sencillez en el trato y profundo cariño por Tunja y por la operación que lideró durante tantos años permanecerán en la memoria de quienes caminaron a su lado.
Hoy, la familia Veolia despide con tristeza y gratitud a un hombre que dejó mucho más que una trayectoria empresarial. Deja enseñanzas, amistades, recuerdos y un ejemplo de liderazgo que seguirá inspirando a quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo.
